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Eleanor Rigby y la soledad por antonomasia

28/04/2016

No es ningún secreto que soy ultrafana de los Beatles, y menos para mis amigos. Y así es como Aldo, un amigo que me conoce desde los 13 años, me sugirió que escribiera en mi blog sobre una de sus temas preferidos, “Eleanor Rigby”.

 

La canción “Eleanor Rigby” aparece en el disco “Revolver” de 1966 y es una composición de Paul McCartney (sabemos que los temas de los Beatles están firmados como “Lennon-McCartney” pero, en general, siempre uno de ellos tenía mayor participación en la composición o tenía la idea original que luego iban puliendo con el otro y, en ocasiones, con los demás beatles). Existen varias versiones sobre su origen: una da cuenta de que Paul estaba sentado al piano cuando llegó su musa y tocó los primeros acordes. El cantante Donovan ha contado que recuerda a Paul tocándole una versión de la canción en la cual la figura principal se llamaba… “Ola Na Tungee” (o Donovan tenía mala memoria, o tenía un problema auditivo, o… ¡lo dejo a tu criterio!). A pesar de eso, hay otra teoría que sostiene que en un principio la protagonista del tema se llamó “Miss Daisy Hawkins”. ¿Lo imaginan? “Miss Daisy Hawkins picks up the rice in a church where a wedding has been…” Bueno, parece que a Paul tampoco le sonó muy convincente así que buscó otro nombre. Se dice que, como la actriz de la película “Help!” se llamaba Eleanor Bron, el nombre se inspiró en ella, mientras que el apellido fue tomado de un negocio de despachantes de vino y licores que se encontraba en 22 King Street de la ciudad de Bristol, “Rigby & Evens Ltd. Wine & Spirit Shippers” cuando Paul pasó caminando por allí mientras se dirigía al Theatre Royal en donde su entonces novia, la actriz  Jane Asher, estaba trabajando. No obstante, Paul admitió que, teniendo en cuenta que John y él solían tomar sol en el camposanto que se encuentra detrás de la iglesia de San Pedro en Liverpool (allí fue donde se conocieron, de hecho), es posible que inconscientemente hubiera recordado el nombre “Eleanor Rigby” que aparecía en una de las lápidas.

 

 

 

Según se cuenta, Paul imaginó a la protagonista como una jovencita pero luego se dio cuenta de que una persona que se ocupara de la limpieza de una iglesia luego de los casamientos seguramente sería una persona de edad avanzada. Tal vez, una solterona cuya soledad se acentuara debido a su trabajo de asear el lugar en donde otros celebraban su unión.

 

 

En la segunda estrofa de la canción aparece otro personaje, también en soledad: Paul introdujo, en principio, a un “Father McCartney”, pero alguien le advirtió que la gente iba a pensar que se trataba de su propio padre y que eso causaría una gran confusión. Y también, en este caso, existen dos versiones sobre el origen del nombre del sacerdote de la historia: una es que Paul hojeó la guía teléfonica y tomó ese nombre y la otra es que se inspiró en Tom McKenzie, un amigo de Charlie Lennon (el tío de John, a quien conocí en un paseo en el ferry “Royal Iris” durante la Convención Beatle de agosto de 1989), que fuera presentador de los Beatles en 5 de los 6 conciertos que ofrecieron durante los años 1962 y 1963 en el Northwich Memorial Hall y muy allegado a la banda. En efecto, John y sus compañeros lo llamaban cariñosamente “father” porque él les daba consejos en los primeros pasos de su carrera como si fuera un padre. Por analogía, el personaje de la canción (que es un sacerdote) se llamaría “padre McKenzie”.

 

 

 

Yo mantuve comunicación epistolar con el “padre” McKenzie entre 1988 y 1991, año en que falleció. Aquí comparto con ustedes una tarjeta que me envió en 1988 para agradecerme por haberle enviado un dibujo para una exposición conmemorativa que él organizó por el 25.° aniversario de la explosión de la beatlemanía. Luego tuvo la amabilidad de remitirme la foto de mi dibujo exhibido, que pueden también ver debajo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tom me envió además una fotocopia de un concierto en el que presentó a los Beatles, en ocasión del carnaval de Northwich, Cheshire, en julio de 1963. En aquel entonces las copias de las fotos no eran baratas y, considerando que él se escribía con admiradores de los Beatles de al menos 18 países, tomándose el tiempo de responder nuestras cartas con detalle y cariño, valoré siempre mucho ese gesto.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Una de las últimas cartas que recibí contenía esta foto del “padre” McKenzie con Hamish Stuart, guitarrista de Paul McCartney, en un encuentro detrás del escenario luego del concierto de Paul en el NEC Arena de Birmingham durante la presentación de su disco “Flowers in the Dirt” el 5 de enero de 1990.

 

 

 

 

Volviendo a “Eleanor Rigby”, hay una frase en particular que es muy difícil de traducir (porque, en realidad, es muy difícil de comprender): “wearing a face that she keeps in a jar by the door”. Hay muchos debates de qué pudo haber querido decir Paul McCartney con esa frase, ya que básicamente no tiene mucho sentido. La traducción literal sería “vistiendo un rostro que mantiene en un frasco al lado de la puerta”. Una de las interpretaciones que he leído en mi afán por entender el significado es que ese frasco contiene una crema que hace que su rostro se mantenga joven; otra interpretación sostiene que ese “jar” (jarro, contenedor, frasco, tinaja, tarro, lata) le proporciona una especie de “maquillaje” que ella se aplica para salir, como para tapar su verdadera fisonomía y mostrar al exterior una expresión que en realidad no coincide con su mundo interior de soledad. Otros sugieren que se trata de una máscara que Eleanor se coloca para estar frente a la gente, algo que oculta cómo ella se siente en realidad. Ella espera a alguien, con ese rostro público (e irreal), mientras la canción pregunta “¿Para quién es?” (“para nadie” sea muy probablemente la respuesta). En todo caso, muchos coinciden en que ese frasco simboliza un cambio de “fachada” dentro de su casa y fuera de su casa aunque, para tener una certeza sobre esto, habría que preguntarle a McCartney qué quiso decir.

 

Los dos protagonistas son personas solas que el destino une en el lugar de la soledad absoluta: el cementerio. Están solos y ni siquiera al coincidir en el mismo sitio pueden encontrarse, hacerse compañía y mitigar esa soledad que los aqueja. Ella, juntando el arroz que queda después de las bodas y soñando, tal vez, con ese amor que nunca tuvo, esperando en la ventana que algún día llegue y mostrando al mundo algo que no es; y el padre McKenzie, solo en la noche, remendando sus calcetines y redactando un sermón (el responso de Eleanor) que nadie va a escuchar.

 

 Como los Beatles nunca hicieron un video de esta canción, les acerco el video de la película "Give my Regards to Broad Street" de 1984 en la cual incluye una parte instrumental llamada "Eleanor's Dream" (el sueño de Eleanor) de la que, además de Paul, participan su esposa Linda McCartney, Ringo Starr y su esposa Barbara Bach. ¡Que lo disfruten!

 

 

 

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